Ya sabes qué estudiar. ¿Sabes cómo te van a corregir?

El Tribunal del Cuerpo de Ayudantes ha publicado la nota informativa con los criterios de corrección del primer ejercicio, el del 25 de octubre. Son dos páginas y la mayoría de los opositores las leerá en diagonal. Es un error. Ahí está cuánto te cuesta fallar, cuándo conviene dejar una pregunta en blanco y en qué parte del examen se decide la plaza.

Un error resta un tercio de lo que suma un acierto

La puntuación directa de cada parte es A − (E/3): aciertos menos errores divididos entre tres. Las preguntas en blanco no penalizan. Con cuatro opciones, contestar al azar no gana ni pierde nada de media. Si puedes descartar una opción, ya sale a cuenta arriesgar. Si descartas dos, sale a cuenta de sobra.

Los opositores suelen ir a un extremo: contestan todo o no arriesgan nunca. Los dos pierden puntos. Dos aspirantes con 70 aciertos en el test pueden acabar con notas distintas. Con 30 errores y 20 en blanco, el primero suma 60 puntos. Con 10 errores y 40 en blanco, el segundo suma 66,7. Mismos conocimientos, casi siete puntos de diferencia.

No compites contra el cinco, compites contra otros opositores

No hay un aprobado fijo. La nota de corte la marca la persona número 2.100 en la primera parte y la número 1.060 en la segunda. Esa puntuación equivale a un 10 en la escala publicada, y de ahí hasta el 20 se reparte proporcionalmente al resto. Quedarse en un “con un 5 apruebo” no vale aquí.

Con 1.050 plazas, la primera parte deja pasar a más del doble de gente que plazas hay. La segunda reduce la lista a una cifra casi igual a la de plazas.

La segunda parte es el filtro de verdad

Las dos partes son independientes y hay que superar ambas. La segunda, los 8 supuestos prácticos con 5 preguntas cada uno, solo se corrige si has pasado la primera. Después, las dos puntúan igual en la suma final (de 0 a 20 cada una), aunque el test tenga 120 preguntas y los supuestos 40. Por término medio, cada pregunta de un supuesto pesa en torno a tres veces lo que una del test. La cifra exacta depende de dónde caigan las notas de corte, pero la proporción es esa.

Quien reparte su tiempo de estudio según el número de preguntas deja los supuestos para el final. Y ahí está lo que más pesa en la nota.

Qué hacer con estos datos

Si el examen tiene 160 preguntas y no todas salen de los mismos temas, tampoco cada tema te da los mismos puntos. Eso cambia el orden en que deberías estudiar. En EDUCAULA ordenamos los 50 temas de Ayudantes según el peso que tienen en el examen, no según lo largos o difíciles que son. Está en la guía “Los temas que deciden tu plaza”, donde cada tema tiene su nivel de prioridad, también los que puedes llevar con mínimos.

Estos criterios son los de la convocatoria de 2026. No hay garantía de que la siguiente se corrija igual, pero mientras no se publique otra cosa, tiene sentido prepararse con esta estructura.

En el curso, esa priorización se convierte en calendario semanal: qué leer primero, qué test hacer, qué repasar y qué puedes dejar para más tarde, con seguimiento y simulacros. La guía te da el mapa, el curso te lleva por él.

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